¿Cómo ayudar a los chicos de Sunshine?

La pregunta más urgente y persistente en la vida es: ¿Qué estás haciendo por los demás?

Martin Luther King (1929-1968) Religioso estadounidense.

 

Tendrías que estar acá. Tendrías que estar para apreciar cómo los chicos de Sunshine, el orfanato en el que ayudamos como voluntarios en India, se pasan de guapos: cómo desafían a una sociedad en la que todavía resuenan ecos del sistema de castas. Cómo le contestan a esas voces anónimas que ellos no serán lo que deban ser o no serán nada. Que ellos pueden ser mucho más.


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Tendrías que estar acá para palpar cuán difícil -y cuán admirable- resulta tener sueños de grandeza cuando pareciera que las circunstancias conspiran en contra. Porque acá, en Sunshine, los ejemplos se suceden: por casi tres décadas, el hogar fue un desfiladero de chicos con historias desgarradoras, familias conflictivas y un trasfondo de enorme pobreza, pero que torcieron el rumbo que parecía marcarles la historia. Hoy, quienes pasaron por Sunshine trazaron caminos que incluyen matrimonios, carreras universitarias y trabajos en grandes empresas. Pero, sobre todo, una vida feliz y forjada con valores.

Tendrías que estar acá para escuchar por vos mismo los sueños de los que hoy son chicos pero que mañana serán lo que quieran ser. Para ver la convicción o la ilusión o la emoción o todo eso junto al decir que ellos, que vienen casi todos de humildes villas indias, serán en un futuro abogados, o maestros o gente de negocios.


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Tendrías que estar acá para despojarte del prejuicio a que este sea otro lugar para, apenas, paliar sufrimientos momentáneos. Acá entenderías que la comida y el techo son solo el comienzo de lo que hace Sunshine: las enseñanzas morales, los cuidados de su salud física y mental, la contención y el acompañamiento educativo forman parte de un sistema que aspira a no solo darles a los chicos el pescado, sino también enseñarles a pescar.

Tendrías que estar acá, también, para palpar las dificultades económicas por las que atraviesa Sunshine. Esas que se traducen en una infraestructura que siempre corre de atrás a lo que debería ser. O en que la cantidad de chicos que este hogar pueda tener se vea limitado por la falta de donantes.

Tendrías que estar acá para admirar y querer a los chicos. Pero no hace falta que lo estés para ayudarlos. Desde el lugar en el que estés, con Saamana como nexo, podés aportar, de manera muy concreta, para realizar algunos de los cambios o las ayudas necesarios en este orfanato que cambia la vida de los chicos.

Para ayudar en alguna de las necesidades listadas a continuación, escribinos a patri@saamana.org o david@saamana.org.

La más significativa de las ayudas que podés hacer es una a largo plazo: convertirte en sponsor de uno de los chicos. Los sponsors son aquellas personas que se comprometen durante un período de tiempo a pagar los costos que implican la permanencia de cada chico en Sunshine y los de sus estudios, tanto a nivel primario, secundario o universitario.

Para ser sponsor de uno de los chicos tenés que comprometerte a pagar 3.200 rupias indias por mes, unos 47 dólares estadounidenses.

Actualmente, Sunshine cuenta con varias camas vacías, tanto en el hogar de las chicas como en el de los chicos. Esas que, por la falta de sponsors, no pueden albergar nuevos niños.

Si preferís hacer un aporte único, este puede ser usado en acciones puntuales, que tienen que ver con el mantenimiento y crecimiento del orfanato, como también actividades de los chicos. Entre estas acciones se encuentran:

Aportar para que los chicos puedan tener más recreación. Bangalore y sus alrededores están llenos de atracciones que a cualquier chico le gustaría disfrutar, al menos, alguna vez en el año. El jardín botánico, museos, el acuario, zoológicos o el planetario son algunos de los lugares que pueden, además de servir para que aprendan, regalarles una jornada de felicidad a los niños.

Lamentablemente, los valores de las entradas y traslados son, en ocasiones, imposibles de afrontar para el presupuesto limitado con el que cuenta Sunshine.

Ante esta realidad, ellos encuentran maneras creativas (y gratuitas) de divertirse, como podés ver en el video de abajo. Sin embargo, sus ojos brillan ante la posibilidad de una salida.

 

Pintar las habitaciones de los chicos y las chicas. Las paredes de las piezas en las que duermen los chicos de Sunshine muestras las marcas del paso del tiempo y la falta de mantenimiento debido a los escasos recursos del hogar (siempre postergado por necesidades más urgentes).

Cerrar el techo del hogar de los chicos. Los varones duermen en un pequeño hogar al que puede accederse por el techo. Para aumentar la seguridad del lugar, se planea un cerramiento de tejido para mantener la aireación del lugar.

Cerrar el comedor de los chicos. Los varones, en realidad, no cuentan con un

comedor, sino que las mesas distribuidas en las galerías del hogar son el lugar de desayunos, almuerzos y cenas. El problema es que, al estar al aire libre, los mosquitos -pobladores habituales de estas tierras- pueden volverse una gran molestia. También acá se necesita un cambio en la estructura. Se aspira a colocar un mosquitero que funcione como pared.

Arreglar el camino entre el comedor de las chicas y la cocina. Aunque las mujeres de Sunshine si cuentan con un comedor, el mismo también necesita inversión; especialmente para conectarlo con la cocina que se encuentra a unos metros. Hoy, tras uno de los frecuentes chaparrones, las chicas deben jugar a la rayuela entre las escasas piedras  para sortear el barro y  poder trasladarse de un lugar a otro. Necesitan cubrir este espacio con un material más seguro.

Renovar la cocina y la sala de producción de manteca de maní. La cocina de Sunshine, aunque humilde, es uno de los lugares más importantes del orfanato: casi siempre hay movimiento allí. Sin embargo, cuenta con algunos problemas de mantenimiento: es necesario renovar su ya gastado piso. A su vez,  la galería que la rodea pide a gritos un nuevo techo (uno que no gotee).

Por otro lado, lindante a la cocina se encuentra la sala donde se produce cada semana manteca de maní (la cual, además de ser un nutritivo alimento para los chicos, se vende para generar ingresos). También el piso de esta habitación está desgastado y necesita inversión.

Herramientas para trabajar la huerta. Además de la producción de manteca de maní y de pan integral, otra de las fuentes de ingreso en Sunshine es la venta de vegetales orgánicos, cultivados dentro del mismo campus (y que también sirven para nutrir los platos de los chicos). Las riquezas de estas tierras no pueden explotarse en todo su potencial porque los elementos para cultivarlas están deteriorados y/o escasean. La compra de nuevas herramientas ayudará a hacer más eficiente el trabajo.

Astilladora. Un valor agregado para explotar mejor la huerta será la adquisición de una pequeña astilladora, fundamental para facilitar la producción de abono.